Crónica: lluvia y Jazz en Valpo

El hecho de salir a ver un trío de Jazz es siempre gratificante, de verdad que puedes escuchar con mucha calma y detención cada instrumento, por ejemplo, el Contrabajo, realmente tienes un instante en que solo escuchas el repicar de esas cuerdas, una amiga decía que parecían arañas, formando notas, en una dirección, luego en otra.

Crónicas 10/09/2022 Javier Bustos
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Bar Estrella Negra de Valparaíso Fotografía de referencia por Furia Jazz

Podrían ser las últimas gotitas de lluvia que caen en este inverno del 2022, podrían ser, caen finas, leves, se ven hermosas cuando levantas la vista y las ves caer en la luz de los postes de cualquier calle de Valparaíso. ¿Puede una lluvia impedir salir del hogar? Ciertamente que sí, dan ganas de acostarse y estar lo más calentito posible en nuestros hogares, pero puedo que no también, y que den más ganas de mojarse un poquito mientras caminas al bar a escuchar Jazz.

Nosotros con unos amigues hicimos lo segundo, nos motivamos y fuimos varios al bar Estrella Negra, a ver al grupo Nacho Trio Jazz. Unas cervecitas para esperar, mientras suena “Love Supreme” como si fuera un presagio de lo que más tarde ocurriría. Van llegando los amigos/as, las otras mesas también comienzan a tener espectadores, visitantes furtivos, la lluvia sigue el ritmo leve pero constante en las afueras. 

El hecho de salir a ver un trio de Jazz es siempre gratificante, de verdad que puedes escuchar con mucha calma y detención cada instrumento, por ejemplo, el Contrabajo, realmente tienes un instante en que solo escuchas el repicar de esas cuerdas, ver como las manos del ejecutante suben y bajan, una amiga decía que parecían arañas, formando notas, en una dirección, luego en otra, sientes esa vibración, esos tonos, puedes mirar cómo se mueve todo el cuerpo con el instrumento, o tan solo cerrar los ojos y sentir a gusto. El otro instrumento de este trio es la batería, que se mantiene constante, sube, baja, vuelve, se aloca, se aquieta, vuelve a la velocidad máxima, se desata en su totalidad, para con un solo movimiento calmar las aguas de todos, esperar a que el Saxo le diga que es su turno de volar las mentes y corazones de los asistentes. Claro para mi por lo menos en el Jazz ojalá siempre, tiene que haber un viento, una figura alocada, un momento de explosión musical, un reventón de sentimientos, de notas, de combinaciones, de montañas rusas como diría don Nicanor, de atrevimientos; realmente un saxofón es un instrumento que transporta las emociones, que permite sentir a otro nivel, que te deleita con su ejecución y sonido, es un verdadero placer escucharlo arrancar una nota que no sabemos en donde terminará.

Así tuvimos dos tandas de este maravilloso trio, entre medio un cigarrito, una conversación, y por supuesto esas gotas, gotitas, que siguen cayendo en el puerto de Valparaíso.

En resumen: 

Aporte: A la consciencia y posibilidad de cada bolsillo.

Sonido: Impecable.

Lugar: Ameno y acogedor.

Luces: Un excelente complemento a todos los momentos y sensaciones.

Gracias a los intérpretes: Felipe Ovalle (Bajo), Cristian Baltazar (Batería), Ignacio Gutiérrez (Saxo)

Jueves 8 de septiembre de 2022